INFANTO JUVENIL

INFANTO JUVENIL

Las neurodivergencias no son enfermedades, sino formas distintas de procesar el mundo. Cada persona tiene fortalezas y desafíos únicos, y comprenderlos es el primer paso para ofrecer apoyo real.

Te mostramos cómo pueden manifestarse en la vida diaria:

TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad)

Dificultades para mantener la atención, controlar impulsos o regular el nivel de actividad.

Infancia. Ejemplo: Un infante que empieza a hacer los deberes, pero se levanta constantemente, se distrae con cualquier estímulo o interrumpe sin querer en clase.

TEA (Trastorno del Espectro Autista)

Forma diferente de comunicarse, relacionarse y procesar estímulos.

Un infante que prefiere rutinas muy estructuradas, se siente incómoda en situaciones sociales o tiene dificultades para interpretar el lenguaje no verbal. Puede destacar en áreas técnicas o creativas, pero sentirse agotada tras interacciones sociales. se apasiona profundamente por un tema específico.

Infancia. Ejemplo: Un infante está esperando la clase de música, porque es parte de su rutina de todos los martes. Cuando escucha que habrá un cambio inesperado muestra rigidez y cara de preocupación. Empieza a taparse los oídos aunque no hay ruido fuerte; es una forma de regularse. Acaba tirándose al suelo a llorar porque el cambio en la rutina le provoca ansiedad que no sabe expresar verbalmente.

Dislexia

Dificultad en la lectura, especialmente en la decodificación de palabras.

Infancia.Ejemplo: Un infante que confunde letras como “b” y “d”, lee más lento que sus compañeros o evita leer en voz alta.

Disgrafía

Dificultad en la escritura, tanto en la forma como en la organización del contenido.

Infancia. Ejemplo: Un infante que escribe con letra muy irregular, se cansa rápido al escribir o tiene problemas para estructurar frases.

Discalculia

Dificultad para comprender conceptos numéricos y operaciones matemáticas.

Infancia. Ejemplo: Un infante que no logra recordar las tablas de multiplicar, confunde signos matemáticos o tiene problemas para manejar el dinero.

AACC (Altas Capacidades Cognitivas)

Las AACC no se limitan a “ser muy inteligente” o “sacar sobresalientes”. Hablamos de una forma distinta de procesar la información: más rápida, más profunda, más creativa. Las personas con AACC suelen tener una gran curiosidad, sensibilidad emocional y pensamiento complejo desde edades tempranas.

¿Cómo se manifiestan en el día a día?

Infancia. Ejemplo: Un infante que pregunta sobre temas filosóficos o científicos a los 5 años, se aburre con tareas repetitivas o se frustra cuando no puede expresar todo lo que piensa. Puede tener un sentido intenso de la justicia y emociones muy profundas.

¿Por qué es importante detectarlas? Porque sin el acompañamiento adecuado, pueden aparecer desajustes emocionales, bajo rendimiento escolar o sensación de incomprensión. La evaluación neuropsicológica ayuda a identificar sus necesidades y potenciar su bienestar.

Trastorno del Procesamiento Sensorial.

Dificultad para procesar estímulos sensoriales (ruidos, luces, texturas, etc.).

Infancia. Ejemplo: Un infante que se tapa los oídos ante ruidos normales, rechaza ciertas prendas por su textura o se altera con luces intensas.

Síndrome de Tourette y otros trastornos del movimiento.

Presencia de tics motores o vocales involuntarios.

Infancia. Ejemplo: Un adolescente que parpadea repetidamente, hace movimientos bruscos o emite sonidos sin intención, especialmente en momentos de estrés.

Trastorno Obsesivo-Compulsivo (TOC)

El TOC es mucho más que “gustar del orden” o “ser perfeccionista”. Se trata de un trastorno de ansiedad que afecta el funcionamiento del cerebro, especialmente en áreas relacionadas con el control de pensamientos, la toma de decisiones y la regulación emocional.

Las personas con TOC experimentan obsesiones (pensamientos intrusivos, repetitivos y angustiantes) y compulsiones (conductas que realizan para aliviar esa ansiedad, aunque sepan que no tienen lógica). Estas dinámicas pueden interferir seriamente en la vida cotidiana, el rendimiento escolar o laboral, y el bienestar emocional.

Infancia. Ejemplo: Un infante que necesita repetir mentalmente una frase antes de salir de casa para “evitar que algo malo ocurra”, o que evita tocar objetos por miedo a contaminarse. Estas conductas pueden generar aislamiento, frustración o retrasos en el aprendizaje.

Desde la neuropsicología, evaluamos cómo el TOC afecta funciones como la atención, la memoria, la flexibilidad cognitiva y el control inhibitorio. Esta evaluación nos permite:

  • Identificar patrones de pensamiento rígido o hipercontrol mental.
  • Detectar dificultades en la autorregulación emocional y conductual.
  • Diseñar estrategias personalizadas para reducir compulsiones y fortalecer el pensamiento adaptativo.
  • Acompañar a la persona en el reconocimiento de sus síntomas sin juicio, favoreciendo la comprensión y el autocuidado.

En nuestro centro, abordamos el TOC desde una mirada integral: neuropsicológica, emocional y educativa. Creemos que comprender cómo funciona el cerebro es el primer paso para liberar a la persona del ciclo obsesivo-compulsivo y devolverle su autonomía.

Si tú o alguien cercano vive con estas experiencias, podemos ayudarte con respeto, evidencia y herramientas prácticas para recuperar el equilibrio.

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AtienzaBoada Centro de Psícología