Pareja


La pareja cuando funciona bien es una gran fuente de satisfacción, en ocasiones aparecen desajustes en la misma y el área de pareja se convierte en un estresor, algo que puede generar altos niveles de malestar y conflicto.
Dichos desajustes pueden ser fruto de evoluciones vitales divergentes, o de falta de recursos para adaptarse a los cambios (llegada de bebés, cuidado de familiares que envejecen, cambios de trabajo,…) si a esto le sumamos la escasez de tiempo y una comunicación inadecuada la sensación de alejamiento emocional y de distancia es una consecuencia lógica.
Cuando tomamos conciencia de que la relación ya no suma sino que resta (la sensación de “ya no nos entendemos”), que tiene un alto coste, es el momento de pedir ayuda profesional. En ocasiones no somos capaces de saber si queremos seguir construyendo en pareja o queremos permitirnos el desamor y continuar por caminos diferentes. La terapia de pareja nos ayuda a discriminar qué queremos, qué necesitamos para conseguirlo y nos ayuda a desarrollar las habilidades y planificar las estrategias para alcanzar una mayor calidad de vida.

Desde nuestro gabinete de psicología en Aranjuez trabajamos las dificultades del amor en todos sus formatos dando cabida a modelos de relacionarnos minoritarios y acogiendo todo tipo de diversidades afectivo-sexuales, somos expertas en amor.

Algunas de las dificultades que se trabajan en terapia de pareja son:

  • Celos
  • Problemas con las familias de origen (cuñados/as, suegros/as,…)
  • Discusiones recurrentes e incapacidad para llegar a acuerdos.
  • Comunicación pasiva, agresiva o poco eficaz.
  • Disfunciones sexuales (enlace a los contenidos de terapia sexual)
  • Problemas de fertilidad
  • Infidelidades
  • Relaciones de dependencia emocional y codependencia
  • Problemas con las organización de las tareas del hogar
  • Dificultades con la planificación económica

 

Separaciones amistosas - ayuda para la ruptura

Los procesos de desvinculación afectiva son dolorosos, un proyecto que se trunca, un cambio en la dinámica familiar, una nueva rutina, cambiar de domicilio… estos son algunos de los aspectos tanto prácticos como emocionales que cambian cuando atravesamos este camino. Nos tenemos que adaptar a muchos cambios diversos, y atravesar un proceso de duelo que siempre tiene un coste emocional.

Permitirnos el desamor, aceptar que la relación ya no funciona y dejarse ir en paz puede ser difícil de afrontar. Ser capaces de manejar la situación minimizando el impacto en los hijos (lo mejor para ellos no es que sus padres sigan juntos si no lo desean) es otro de los objetivos que se trabaja desde este enfoque.

En ocasiones las rupturas son de mutuo acuerdo, otras veces es una sola parte la que da el paso de la separación mientras la otra quiere mantenerse en la misma. Son dos roles diferentes pero en ambos se sufre mucho. La persona dejada vive el abandono, la pérdida de autoestima y muchas veces se queda enganchada a la fantasía de recuperar la relación. Por otro lado la persona que da el paso de romper se siente culpable, responsable del dolor del otro y tiene un menor apoyo social.

Las rupturas sentimentales, aunque sea difícil de percibirlo en el momento en el que suceden, son una oportunidad para el crecimiento personal, el aprendizaje, la superación y el desarrollo de una mayor autonomía, y es lo que nuestro equipo promueve durante el proceso terapéutico.

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AtienzaBoada Centro de Psícología